La Contraloría General de la República alertó que la reconstrucción del Coliseo Cerrado de Chimbote podría quedar nuevamente paralizada. El proyecto de 84 millones de soles presenta cinco situaciones que afectan tanto la calidad de la obra como su oportuna culminación, según reportó el ente fiscalizador en el informe No. 054-2026-OCI/5332-SCC.
Al respecto, la Subregión Pacífico, unidad ejecutora del Gobierno Regional de Áncash, le amplió el plazo de ejecución al Consorcio Chavín de Huántar por errores que no fueron advertidas de manera oportuna, a pesar de que revisaron el expediente técnico previo al inicio de la construcción del coliseo de Chimbote.
De acuerdo con el reporte, el fallo se centra en la altura de los pilotes (subestructura) en la zona de las graderías. Las que fueron construidas por la empresa tienen una profundidad de 14,40 a 15 metros mientras que las medidas consideradas en el expediente técnico son de 13 metros de profundidad.
El desacierto ha producido retrasos en la excavación con maquinaria para la instalación de los pilotes. «Esta situación que podría impedir la culminación oportuna de la obra y alcance del objeto contractual«, denunció la Contraloría.
Tras este hecho, el órgano de control advirtió que, de superar el presupuesto y las adendas que superan el monto inicial en un 50%, las cuales están en trámite, podría conllevar a la resolución del contrato con el Consorcio Chavín de Huántar.
En ese sentido, el informe asevera que es responsabilidad de la Subregión Pacífico, de la empresa constructora y los supervisores de la obra gestionar de forma adecuada los recursos para la reconstrucción del Coliseo Cerrado de Chimbote. De no encontrar una salida al problema sin que genere más perjuicio económico, el GORE Áncash deberá evaluar la suspensión del plazo en la ejecución de la obra deportiva.
Mal almacenaje de materiales
La Contraloría también registró que los materiales de construcción, sobre todo el cemento, tuvieron un inadecuado almacenamiento en la planta de producción del concreto. El órgano de control miró con preocupación esta mala práctica y advirtió que su posible contaminación -al estar al intemperie- puede afectar la calidad del hormigón así como su vida útil.
Por otro lado, constataron deficiencias en la seguridad y salud de los constructores. Durante el periodo de observación realizado del 19 al 25 de agosto de este año, la entidad verificó que no se tomaron las medidas de protección necesarias como señalización y acopio de residuos solidos peligrosos para el personal.
No cuenta con factibilidad de Seda Chimbote
Por último, el reporte de la Contraloría informó que la obra del coliseo cerrado no tiene la aprobación de factibilidad de Seda Chimbote para el servicio de alcantarillado.
Si bien el consorcio indicó que el trámite para el servicio de agua y desagüe fue ingresada en febrero del año pasado, hasta la fecha la empresa ejecutora no tomó acciones para la gestión del mismo. Por consecuencia, el órgano fiscalizador reveló que los baños funcionan con «tanques elevados y biodgestores para el tratamiento de las agua residuales».
«Es responsabilidad de los involucrado, contratista ejecutor y supervisión desarrollar un plan de contingencia en caso de que se presenten retrasos en la obtención de permisos como ajustes en el cronograma para que otras actividades no se vean afectadas por el retraso”, detalló la Contraloría en su informe.


