Exige justicia. La esposa de Anatolio Miguel Ramos, el comunero que perdió la vida tras ser salvajemente agredido por encapuchados cerca a la laguna Yanacocha, pidió a las autoridades que aplique todo el peso de la ley contra los matones, quienes estarían involucrados a la minería ilegal. Asimismo, denunció que estas personas contaminarían las aguas del embalse.
Al respecto, la viuda comentó que Miguel Ramos incursionó con un grupo de comuneros, autoridades locales y efectivos policiales hacia la laguna para inspeccionar su nivel hídrico cuando fueron interceptados por 30 inescrupulosos. Ella sospecha que su esposo no pudo escaparse de sus agresores por un problema que tenía en el pie.
«Investiguen que a mi esposo lo han masacrado. Lo peor, fue la minería ilegal, todo por dinero ilegal, contaminando el agua, porque es una contaminación que le hacen al agua. La gente de ahí vive de esa agua, pero todo es ilegal, por eso me lo han masacrado. No merecía que me lo hagan así. No era una persona mala», dijo entre lágrimas la mujer.
«Nos dijeron que ellos salieron a inspeccionar, nada más, pero del lugar salieron 30 o 40 matones. Como mi esposo estaba mal del pie, de repente lo han agarrado. Él no ha podido correr, no ha podido defenderse. Me lo han matado», relató.
«Mi esposo no soportó el dolor»
En otro momento, la viuda de Anatolio Miguel contó el episodio que siguió tras la agresión contra su esposo y terminó siendo decisorio: la atención médica. Al respecto, la mujer también señaló que su pareja no fue debidamente recibido por el puesto de salud de Llamellín.
«Todavía dicen que no le curaron y que le dijeron que se vaya a su casa. Mi pareja ha estado toda la noche con dolor hasta las 8 de la mañana, que ha fallecido. Esa es la información que me han dado», expresó.
Finalmente, reiteró su pedido de justicia por la muerte de Anatolio Miguel. También cuestionó la pasividad de las autoridades, que no dimensiona el real peligro frente a la minería ilegal.
«Hemos venido acá, pero nadie nos ha dado información. Quiero que se haga justicia. No se puede quedar así. Mi esposo no fue allá para algo ajeno, lo ha hecho por su pueblo, a ver agua para su pueblo. Él estaba acompañado. A la subprefecta la retuvieron. A otro señor lo han golpeado. Pero qué hace la policía. Dos efectivos para tantísimos matones», manifestó.


