Áncash no es ajeno a los casos de violencia en las escuelas. Entre enero y agosto de este año, se han registrado 540 incidencias, según el portal «Sí se ve» del Ministerio de Educación, por detrás de Piura, el departamento con mayor tasa de agresiones en la macrorregión norte del país, el cual reporta 692, dentro del mismo periodo.
Los tipos de casos más reincidentes en los colegios ancashinos son los ataques físicos. Se han presentado 275 eventos. Luego le siguen las agresiones psicológicas, con 176. Por último y la más preocupante, la violencia sexual, con 89 incidencias, entre las que se encuentran el acoso, las connotaciones, tocamientos, entre otros.
El portal «Sí se ve» revela también que la mayoría de estos hechos son perpetrados entre los mismos estudiantes. Se registraron 357 incidencias. Mientras el resto de los casos son cometidos por el personal de las Instituciones Educativas, ya sean maestros, directores, administrativos y demás actores que componen la comunidad escolar.
El mayor número de casos provienen del nivel secundario. La estadística señala 355 incidencias. En cuanto a primaria, existen 163 hechos de violencia en lo que va del año y, aunque suene increíble, se reportan casos en inicial, con 20 denuncias.

Casos crecieron en un año
Si comparamos las cifras con las del 2025, dentro del mismo rango de meses, se observa un crecimiento de 19% en la estadística. En aquel año, se reportaron 453 casos entre enero a agosto y culminó con 823 en diciembre. Ahora, si se contrasta con la data de hace dos años, la tendencia es similar. Se registraron 541 y cerró con 901 denuncias.

Santa es la provincia con mayor incidencia
Los casos de violencia escolar se acumulan más en la provincia del Santa. La Unidad de Gestión Educativa Local (Ugel) de esta jurisdicción viene recibiendo hasta la fecha 255 incidencias, cifra que representa el 47% del total reportado. El pico más alto ocurrió en julio pasado cuando se consignaron 57 casos.
Situación parecida ocurre en Huaraz. En la capital, se han presentado 111 hechos de ataques, las que componen el 20% de la estadística. Por el momento, es junio el mes con mayor incidencia de violencia en las escuelas, con 37 casos.
Las 18 provincias restantes mantienen un bajo nivel de incidencias. Ninguna superan los 25 casos y entre todas suman 174 denuncias. Incluso, la Ugel Huaylas no reporta ningún hecho de violencia en las escuelas de su jurisdicción.
«No todos los casos terminan en responsabilidad»
Frente al balance de las estadísticas proporcionadas por el Ministerio de Educación, Lúmina Noticias consultó al jefe de la Dirección Regional de Educación (DRE) Áncash, Elías Quiroz Aguirre, sobre el índice de registro de violencia escolar. En líneas generales, el funcionario opinó que las cifras no son alarmantes para él. Indicó que, si se compara el reporte con la cantidad de colegios que funcionan en el departamento, se presenta un caso de violencia escolar por cada cinco colegios.
«Hay que tener en cuenta que nuestra región tiene más de 2500 instituciones educativas. Al hablar de 500 (denuncias) estamos hablando de un caso por cada cinco colegios. Grande, alarmante, no lo es», dijo Quiroz a este medio.
Es más, alegó que muchas de estas denuncias no culminan en responsabilidad. En ese sentido, aseveró que cada caso necesita una evaluación para determinar si posee fundamentos como para verificar su autenticidad, sobre todo las que involucran acoso sexual.
«Hay que ver la evaluación -que me tocará revisar- sobre cuántos casos han concluido con efectos y cuántos que cerraron porque no tenían fundamentos. No todos los casos terminan en responsabilidad. Se necesita una evaluación, un resultado, para hacer un mejor informe. (…). Sobre el acoso sexual se necesita mayores precisiones en la información», señaló.
A pesar de ello, Elías Quiroz explicó que los hechos de violencia en los colegios de Áncash son expresiones del entorno del escolar en casa. Muchos estudiantes provienen de hogares disfuncionales, incluso abandonados por sus padres. Esa frustración se manifiesta en las aulas y hacia los compañeros de clases.
En ese sentido, desde la DRAE -detalló Quiroz- se han catalogado a ciertos colegios con mayores incidencias como instituciones educativas de alto riesgo. «En estos centros educativos se trabaja permanentemente con psicólogos», mencionó. La gran parte de estas escuelas se ubican en Chimbote, Nuevo Chimbote y Huaraz, por lo que guardaría sentido con las estadísticas de «Sí se ve» sobre estas provincias.
No hay expulsión de alumnos
¿Qué pasa con los alumnos que violentan contra sus compañeros? Elías Quiroz explicó que los menores de edad están protegidos por el derecho a la educación. Por consiguiente, indicó que, por más problemático que sea el estudiante, no puede ser expulsado de la institución educativa.
No obstante, señaló que existen medidas dependiendo de la gravedad del asunto. Si es una falta leve, la máxima acción es el cambio de sección del alumno agresor. En casos complejos, estos pasan a manos del Ministerio Público. De formalizar una denuncia contra el menor, el juez podría determinar cambio de colegio o internamiento a un albergue.
«En todos los casos y durante el proceso de investigación tanto la víctima como el agresor son acompañados por un psicólogo educativo», acotó el jefe de la DRE Áncash.

«Para tener mejorías en este aspecto, se necesita mucha comunicación entre todos: maestros y estudiantes, maestros y padre de familia. De igual forma, como DRE, debemos promover espacios de diálogo, de comunicación que conduzcan a mejorar capacidades. Eso es lo que tenemos que insistir», agregó.
«Habrán incidencias que no están previstas ni siquiera en la norma, pero todo mejorará en cuanto trabajemos en equipo, colaboremos la autoridad, maestro, padre de familia. Debemos ocupar la mente del niño a la labor académica, a la labor de aprendizaje», puntualizó.


